Censura en Madrid

Los autobuses de Madrid, cuya publicidad gestiona la empresa PubliSistemas, no exhibirán los carteles de la película Diario de una ninfómana, del director Christian Molina. Tampoco incluirá sus anuncios ni hablará de ella la cadena Cope, así como la cadena autonómica Telemadrid ni las marquesinas gestionadas por la empresa Cemusa podrán exhibir los carteles de la película. Esto se llama censura.

Los seres humanos -definición genérica que incluye a hombres, mujeres, a la ninfómana en cuestión y a Esperanza Aguirre- comienzan a explorar su cuerpo y a tocarse buscando placer desde los dos años de edad, de manera muy similar a la mujer del poster. Este hecho, que forma parte del desarrollo social, sexual y afectivo de la persona, no sólo es sano sino que no es de ninguna manera censurable. Y así como no debemos detenernos en la denuncia de los intentos de adoctrinamiento de la asignatura Educación para la Ciudadanía, no debemos tardar en protestar por este absurdo intento de implantación de moralidad, paradójicamente avalado por un gobierno que se dice liberal. Aciertan el director, quien dijo en rueda de prensa que “términos como ‘dudosa legalidad’ o ‘gratuitamente provocativa’ recuerdan a los informes de la censura franquista” y Valerie Tasso, autora del libro, quien afirmó que “si la obra se hubiese titulado ‘Diario de un asesino’ seguramente no hubiese habido ningún problema”.

Por su parte José Luis Molinero, director de comunicación de la EMT (Empresa Municipal de Transportes), ha puesto en medio de la polémica al organismo Autocontrol de la Publicidad, que dice englobar a publicistas de todo el país pero que no es otra forma más de moral oficial y lobbistas a la carta, que dice haber estimado que el cartel no presentaba ningún problema siempre que se especificara en él “el público a quien va destinada la película”. En aquel cartel de Travis Fimmel para Calvin Klein, que enseñaba una “envidiable personalidad” ¿decía el público al que iban destinados los calzoncillos? Cabe recordar que la película tiene el certificado oficial para mayores de 13 años y no de 18.

No me arriesgaría a apostar a que la película sea buena, lo que puedo asegurar es que gracias a esta campaña el film tendrá unos cuantos espectadores más y mucha más repercusión mediática que si se la hubiera tratado igual que a Saw, por decir algo, cuyos posters no mostraban una braga sensual pero sí primeros planos de miembros amputados o de una cara desollada.

Xavier Sala-i-Martín bien dice que “el Estado, ni en la bragueta ni en la cartera”. Bueno sería que el gobierno de Madrid tomara debida cuenta de esto: liberalismo no es sólo dejar abrir los comercios todos los domingos, y debería inquietarnos un poco a todos este tufillo a moral oficial.

~ por Fernando Blanco en Octubre 15, 2008.

15 comentarios to “Censura en Madrid”

  1. A ver si esta censura se va a deber a presiones islámicas…….

  2. Es directamente paleozoica esta censura, por Tv en horarios normales se ven muchisimas cosas mas …. como definirlo ?…mas osadas ?….

    Un saludo

  3. Parece mentira que aún haya gente que se escandaliza con estas cosas. Cuanta menos ingerencia pública haya en cuestiones como ésta mejor. Eso sí, hay que ser coherentes y evitar la censura venga de la dirección que venga: igual de mojigatos son los que se asustan por una mano en unas bragas que los que ven al demonio escondido entre “las croquetas de mi Puri”.

  4. Era ironía……………por si alguno no lo entiende

  5. Public Post…

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    RSS Search Engine.
    From Colombia…

  6. Desde luego, vaya publicidad gratuita e innecesaria le han hecho a la peli, por lo demás se ven cosas mucho más escandalosas en muchos lugares y los niños están sometidos a ellas sin que muchas veces los padres podamos evitarlo.

    Vetar estos carteles tiene un efecto boomerang, provocar más interés morboso por la peli, y gratuito por una imagen que no merece ser censurada ya que no falta al respeto de nadie ni es ofensiva… Son los ojos morbosos de los censores, tal vez.

  7. No estoy de acuerdo porque TODOS pagamos impuestos y de alguna forma contribuimos
    a lo “público” y deberíamos tener algo de autoridad a la hora de decidir qué es lo que se exhibe.

    Personalmente me parece ridículo eso de “parece mentira que a estas alturas” hay gente que,
    como yo, SÍ nos escandalizamos con esas imágenes que no dan buen ejemplo sobre todo a los
    niños y a los jóvenes. Luego nos extrañamos que los jóvenes sean cada vez más sexuales
    y que aumentan las violaciones. No estamos hablando de “censura” ya que los autobuses son
    públicos y los usa el público. Dudo mucho que el señorito de este blog diga lo mismo si estuviésemos hablando de una publicidad neo nazi o anti homosexual…¿verdad?

    Hay cosas que son inaceptables si se utiliza lo público para exhibirlas: si los autobuses fueran totalmente privados, yo no tendría nada que decir al respecto porque defiendo la propiedad privada.

    El gobierno de Madrid es liberal pero es de corte, en algunos temas, conservador, gracias a Dios. No todo cuela ni todo vale. Como dijo David Cameron: basta ya de este relativismo tan absurdo.

    Reciban ustedes un saludo.

  8. Sí, Manuel, parece mentira que haya gente que aun se escandaliza con el sexo, y es la misma que relaciona sexualidad con violaciones y que baja línea medieval. Esta gente es la del tipo que ha ligado y se ha relacionado poco en la vida, con una sexualidad reprimida que no le ha permitido completar su desarrollo psicológico-social, o que no se ha hecho una buena puñeta (o no se la han hecho) en su vida ;-) cómo la que sugiere el poster.

    Te juego de todas maneras que si a Esperanza le faltaran un par de puntos para una elección, se correría un tupido velo y de la moralina nadie hablaría. Estoy seguro que si toda esta movida hubiese estado en manos de Gallardón, de Paco Camps o de Alicia Sanchez-Camacho otro gallo cantaría.

    Eureka: para escandalizarse, sólo encender la tele al mediodía. Y, tal como dices, los padres estais indefensos.

    “El Estado, ni en la bragueta ni en la cartera”: esa debería ser la mejor educación para la ciudadanía.

  9. ¿Y los niños? ¿Nadie ha pensado en el daño irreparable que esa fotografía puede causar a los niños? ¡Jajaja!

  10. Me parece de una ingenuidad ciertamente peligrosa pensar que un cartel puede colaborar en el aumento del número de violaciones o de la promiscuidad de la juventud

  11. Quizas haya que una persona fiscia o moral (empresas y ayuntaminetos) tiene un perfecto derecho a deicir en “mi casa no” y no dar otra justificacion que por que no me sale de las narices”. Se le llamam el derecho de propiedad.

  12. JFM: tal vez sea como dices, pero no cambia el hecho de llamarse censura. Pero cabe añadir que si es un ayuntamiento no es propiedad y cabe (más) añadir que esto es moralina eclesiástica. Hay gente que esta de acuerdo con la censura eclesiástica y puedo aceptarlo aunque no compartirlo: lo que no me gusta es que a aquellos a los que les va la censura eclesiástica tengan poder. ¿O no recuerdas cuando la gente no podía divorciarse?

    Livia: de acuerdo y repito que mas peligroso es que esta gente tenga poder.

  13. No la censura es cuando le impones/el gobierno le impone a una persona no difundir cierto mensaje (sea de el o de un tercero) en un medio que pertenece a esa persona.

    Si, por ejemplo, inserto en mis posts, fotos o enlaces a sitios de zoofilia y los borras no sera censura sino ejercicio de tu derecho de propiedad sobre tu blog. Lo msimo que si alguien hace una pintada en la fachada de tu casa.

  14. La censura que se está imponiendo, en mi opinión, responde a dos conceptos distintos, cuya unión sobrealimenta el uno al otro.
    Por un lado la imagen, una mujer tocándose, al margen de que la imagen esté centrada en los genitales, la aptitud es sexualmente explícita, y por eso creo que no comparable a la de un anuncio de calzoncillos – los cuales tienen menos de sexual aunque no están exentos.

    Por otro lado, el título de lo que se anuncia, hace referencia a otra aptitud o conducta sexual, la cual en principio no tendría nada que ver con el auto-descubrimiento de la sexualidad. Yo al menos no entiendo que la imagen más representativa de una persona ninfómana sea la esa.

    Pero el hecho es que la unión de ambos elementos resulta explosiva, y quien lo haya diseñado así lo ha pretendido. A mí el cartel me recuerda mucho a aquel donde aparecía un tricornio sobre los genitales de un hombre que apuntaba a éste con una pistola. De nuevo dos conceptos, en este caso, violencia y sexo.

    Sí, todo es marketing, pero hasta qué límite se debe permitir. ¿Se les debe permitir a alguno, a todos o a ninguno?

    Y por cierto, otra pregunta un poco retórica, ¿que dicen las asociaciones feministas de este uso comercial de la imagen de una mujer, cuando se quejaron de las azafatas de los partidos de tenis?

    Un saludo a todos.

  15. Ahí van unas cuantas viñetas sobre Espe:

    http://lagranhoguera.wordpress.com/tag/espe/

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