ExpoZaragoza 2008: si es como dicen, sí

“Sonríe: estás en Zaragoza”, reza el cartel que hay frente al puente romano que cruza el trasvasable Ebro. Y sonrío porque la Zaragoza que viví este fin de semana era una ciudad que no conocía. De las muchas veces que fuí a la capital aragonesa, en esta fue la que la encontré mas viva y alegre, más allá de los límites de la Expo. Incluso la encontré mas limpia, mas cuidada: me sorprendió verla así mientras caminaba por la zona del Pilar y de la Seo o yendo de tapas por el Tubo.

¿Que la Expo es un caos de gente y la organización no es de destacar? Vale. ¿Que se escapó de las previsiones, cómo cuando el primer sábado se agotaron las bebidas a media tarde? También.

Creo que ante un evento de esta envergadura lo que hay que rescatar es que toda la ciudad parece apoyar el emprendimiento, aún sabiendo que la encarecerá y que algunos se enriquecerán, sobre todo con la mini-especulación inmobiliaria (“mini” por los momentos que vivimos) que tendrá lugar en toda la zona cercana a Delicias, el barrio donde está la terminal del AVE y donde a 500 metros se montó ExpoZaragoza. La gente en Zaragoza parece sólo ver el lado amable de las cosas, y eso es positivo, como un hombre que me comentó mientras esperabamos el concierto de Alanis Morrisette que “si no fuera por la Expo, las infraestructuras jamás hubiesen llegado”, y pienso que algo de razón tiene. Una amiga de la familia sentenció, también, mientras nos deleitábamos con un ternasco bañado en tinto en el Berges, que “la Expo es un paso más a que Zaragoza se convierta en la tercera capital de España”, un puesto que hoy por hoy parece reservado a Valencia.

Dicen que el 70% de la Expo ya está vendida a empresas y que cuando acabe la muestra quedará la Torre del Agua, el acuario y la telecabina (si es rentable) para la ciudad, mientras DKW, Caja Inmaculada y la Caixa, entre otras, harán oficinas en lo que hoy son pabellones. Este proyecto resulta interesantísimo, ya que dada la condición de Zaragoza como punto intermedio entre Barcelona, Madrid y Euskadi, bien podría convertirse lo que hoy es la Expo en un IFEMA aragonés.

Lo del agua y la sotenibilidad, lo de siempre: el discurso buenista habitual que dice que “tener agua es un derecho”, mientras a nadie explican que su distribución es un servicio que involucra inversiones millonarias y que debe ser privado si se pretende un mínimo de eficiencia. Un pecado venial para una muestra que acaba siendo 100% lúdica.

Leía en El Republicano Digital que, de cara a la inauguración de la Expo, una característica aragonesa que se debería evitar es el pesimismo. En mi humilde opinión, no teneis porque temer ni caer en él: sólo vigilad a vuestros políticos.

~ por Fernando Blanco en Junio 30, 2008.

2 comentarios to “ExpoZaragoza 2008: si es como dicen, sí”

  1. Hola. Felicitaciones por el post.

    … pues tenemos en Aragón algún político que habría que vigilar, atar corto y ponerles plomo en los zapatos.

  2. Por cierto. Quería decirte antes que me encanta el blog. Muy trabajado y buenos contenidos. Si te parece bien, te añado en los links. Ya me dirás algo.

    Saludos!

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