Ayaan
Hay libros que no dan ganas de terminar de leer. Acabo de cerrar la última página de “Mi vida, mi libertad” (Galaxia Gutemberg / Circulo de Lectores, caprichosa traducción española de “Infidel”, Infiel), la autobiografía de Ayaan Hirsi Alí, la ex parlamentaria liberal holandesa amenazada de muerte por haber realizado Submission part 1 junto a Theo Van Gogh, asesinado en 2005 por un fanático musulmán, en venganza por haber dirigido dicho cortometraje (el que podeis ver subtitulado en la columna de videos).
En el fondo son los valores. Una joven refugiada de Somalia, que huía de un matrimonio concertado, con absolutamente todo en contra pero con las ideas claras, ha podido reivindicar los valores occidentales a la adormilada Europa buenista y “tolerante”, y ponerle en sus narices las pruebas de la barbarie del Islam, la religión de paz que desprecia a la mujer en particular y al individuo en general, que se basa en el miedo y el honor para cortar las libertades de sus fieles desde la cuna hasta la tumba.
Leer las memorias de Hirsi Alí es una clarividencia de un futuro extrapolado de España, cuando llegue el momento en que despierte del letargo y vea espantada el monstruo disfrazado de tolerancia y relativismo cultural con el que comparte lecho. Leer las memorias de Hirsi Alí es un canto al coraje, al amor y también a la agria resignación de saber como una fe destructiva, cuando toma la base de la sociedad, es más fuerte que la fuerza de la razón y lo domina absolutamente todo. Leer las memorias de Hirsi Alí nos deja la esperanza de saber que, así como hay políticos que mediante juegos de trilero subastan nuestras libertades por intereses mezquinos o por un simple puñado de votos, hay personas que no dejan de recordarnos que cuando se acaba el show todo lo que queda (lo que nos queda) son los valores.
“Mi vida, mi libertad” debería ser libro de lectura en institutos y colegios aunque sabemos que, hoy por hoy, el gobierno Zapatero tiene otros en sus planes.







Tal como vamos, ya verá como, en breve, la ablación de clítoris será financiada por la Seguridad Social…
La gran Oriana Fallacci ya nos avisó por activa y por pasiva de lo que supondría para la civilización occidental, esta rendición ante el islamismo y la abicación de la defensa de nuestras creencias y raices cristianas que suponen la base de la cultura de Occidente.
Cuando se produzca la reacción,será demasiado tarde.
La traducción imperdonable, un libro titulado Infiel vendería el triple sólo por el gancho del título.
Nadie se da cuenta del peligro real del islamismo, eso lo tengo claro, la gente se lo toma a broma, o mira a otro lado directamente, es mucho más fácil dedicarse a leer cómics de Nazario y pensar en el hoy, ¿quién piensa en mañana en el mundo zapateril?
A mi me encantó el libro
El problema es que los que debieran leer este blog, no lo leen.
Lo leemos solo los que pensamos de la misma manera …