Una macabra caricatura de la realidad
Está pasando casi mientras me lees por dibujar unas caricaturas y publicarlas; parece broma pero no lo es. Está pasando casi mientras me lees por considerar que la libertad de expresión es sagrada, concepto que parece obvio pero lo es solo para algunos.
En manos de la turba enfurecida y cegada de odio religioso, varias ciudades de Dinamarca están pasando por su quinta noche de furia por el affaire de las caricaturas de Mahoma, días después de que la policía local haya detenido a una célula islamista, formada por tunecinos residentes, que se preparaba para asesinar a uno de los dibujantes. Esta situación descontrolada está ocurriendo en una Europa que parece no entender que la amenaza es mucho mas grande y de una naturaleza mas inquietante de lo que el buenismo, lo políticamente correcto y la progresía quieren ver.
Habiendo consagrado la libertad de expresión como un derecho fundamental, los occidentales nos permitimos criticar y opinar sobre nuestra propia iglesia católica y sobre cualquier creencia, abiertos al debate y dando por sentado que la fe religiosa hace al espacio privado del individuo. Pero desde el comienzo del conflicto global con el mundo musulmán, ante el que gran parte de nuestros gobiernos parecen cerrar los ojos en un intento desesperado de no verlo, las penalizaciones que “se nos imponen” a cualquier cosa que los líderes islámicos consideren ofensivo a su fe han llegado ya a manifestaciones violentas con incendios de embajadas y de colegios, fatwas contra ciudadanos y emulaciones de la intifada en ciudades hasta ayer pacíficas: la guerra santa en su versión urbana parece haber comenzado mientras una cándida Europa observa azorada como sus protagonistas, a quienes hasta ahora les habia abierto sus puertas, hoy no solo demuestran no haberse integrado a nuestro sistema de valores sino que exigen, poco a poco, nuestra respeto y asimilación a un sistema medieval que ignora los mas elementales derechos humanos.
Donde está el límite de la tolerancia? Que esperan los estados europeos para aceptar que este conflicto se está generando en algunas mezquitas, y actuar en consecuencia? Que esperan los partidos políticos para alinearse en la defensa de Occidente, sin esperar algunos a rasguñar un par de votos defendiendo una falsa integración? Lo políticamente correcto, sobre todo de las izquierdas, nos han llevado a un absurdo intelectual tan aberrante que, bajo la bandera del relativismo cultural, los políticos y los medios que se autodenominan progresistas caen en la tentación de equipararlo todo y, cobardes, “buscan razones” a vivas voces a esta violencia mientras cuestionan con la boca pequeña las ejecuciones de homosexuales en Iran, las lapidaciones de mujeres en Indonesia, los crímenes de honor en el Kurdistán o las ablaciones de clítoris de las niñas en Kenia, dejando de lado esa obsesión enfermiza que tienen de tratar al terrorismo islamista en Irak como “insurgencia”.
Europa no encuentra la sincronía: mientras en el parlamento de Holanda se está pidiendo la prohibición del Corán por incentivar el odio racial, comparándoselo con el Mein Kampf de Adolf Hitler, en Cataluña se crea con los impuestos de la gente una escuela de formación de imanes en la Universitat Autònoma de Barcelona, a semanas de haberse detectado una célula de reclutamiento de muyaidines.
Sospecho que si no se toman prontas medidas Europa un día despertará y entenderá, demasiado tarde, que ya no queda nada por hacer cuando que el huevo de la serpiente, que mimó con irreales políticas de asimétrico entendimiento, rompa definitivamente el cascarón.







Estoy plenamente de acuerdo contigo, así que no puedo añadir nada nuevo. De sobra sabes mi posicionamiento sobre el tema y que me espanta la sumisión europea.
Un saludo.
[...] Como liberal creo, de todas maneras, que el hecho de que el Consejo de Europa haga apología de la autocensura, presumiendo de ser guardián europeo de los Derechos Humanos, y que el secretario general de la ONU se sume al coro de críticas deja a las claras el profundo desconcierto en el que está sumido Occidente, y no tengo claro si nuestros impuestos y nuestros votos deberían servir para que los euroburócratas se dediquen a cuestionar la libertad de expresión del diputado holandés y solo a hacer tibias manifestaciones cuando el islam muestra su cara mas fiera puertas adentro, como durante el affaire de las caricaturas. [...]
[...] tibias manifestaciones cuando el islam muestra su cara mas fiera puertas adentro, como durante el affaire de las caricaturas. Y ante la mas mínima amenaza, Europa solo demuestra miedo: leo en La Vanguardia que el [...]
Opinión:Fitna o el peligro de la autocensura dijo esto en Marzo 31, 2008 a 6:54 pm
[...] tibias manifestaciones cuando el islam muestra su cara mas fiera puertas adentro, como durante el affaire de las caricaturas. Y ante la mas mínima amenaza, Europa solo demuestra miedo: leo en La Vanguardia que el [...]
Opinión:El peligro de la autocensura dijo esto en Marzo 31, 2008 a 6:54 pm