Ganadores y perdedores

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La Junta de Andalucia y el Instituto Andaluz de la Mujer (IAM) han publicado este año Nuevas formas de jugar, una guía de 36 páginas dirigida a padres y docentes dónde se sugiere convertir los juegos tradicionales, como las carreras de sacos o la gallina ciega, en un subproducto políticamente correcto que llaman juegos coeducativos-cooperativos. En este folleto, en resumen, se intenta imponer un modelo en el que en los juegos no haya perdedores ni ganadores, que todos y cada uno sean mixtos y paritarios, que al que juegue bien no se le señale ni al que juegue mal tampoco, que no haya líderes ni juegos con jugadores individuales, o sea, siempre equipos mixtos pero que no compitan para ganar, juegos dónde no pierda ni gane nadie.

Justamente ahora, cuando amplios sectores de la sociedad española se preocupan por la apatía de gran parte de la juventud que -por motivos diversos- no se plantean objetivos ni retos mas allá del botellón, el móvil o la telebasura, hace falta preguntarse si es prudente llevar adelante políticas como la que defiende este instituto en contra de la cultura de la superación y del progreso personal, y si realmente beneficia alguien que los impuestos caigan en manos de burócratas que juegan a convertir la sociedad en algo semejante al mundo feliz de Aldous Huxley, tan en concordancia con esta idea imperante del pensamiento único.

Explica Xavier Sala y Martín en “Conversaciones” (Jordi Graupera. Ediciones DAU, 2007) que una diferencia notable entre sus alumnos de la Universidad de Columbia y de la Pompeu Fabra de Barcelona es que mientras una gran mayoría de los primeros sueña con montar su propia empresa, arriesgando su dinero y confiando en su capacidad individual, una gran mayoría de los últimos desea ser funcionario. Difícilmente quepan dudas que este contraste se debe en gran parte a que la educación americana se basa en valorar la competencia, el riesgo y la meritocracia, a diferencia de la de España de los últimos años donde, pruebas a la vista, hay un sector del poder político que parece querer eliminar el ansia de triunfo, natural del ser humano, y la búsqueda de la excelencia, estimulando no obstante la aplicación de políticas electoralmente rentables de discriminación positiva como la de la ley de la paridad, que asigna a las mujeres un destino de cuota sin considerar su valúa, o la indulgencia en la represión y la aceptación de fenómenos como el de los okupes, considerado como “otra forma de vivir” por la entonces ministra de vivienda española, Maria Antonia Trujillo.

Con este panorama actual: podemos aceptar pasivamente, sin críticas, que se destinen más fondos públicos para experimentos de ingeniería social como el de la conversión de los juegos y la eliminación de las figuras de ganador y perdedor del IAM? No será hora de preguntarnos si no tendrán algo a ver estos modelos basados en el buenismo, incentivados desde el poder e implementados desde la primera enseñanza, el hecho que de las 20 mejores universidades del mundo 17 estén a los Estados Unidos, contrastando con que la primera española del ránking es la Autónoma de Madrid en el lugar 171?

Geográficamente en Andorra tenemos una posición de espectador privilegiado, viendo que mientras en la Francia de Sarkozy se pide a los ciudadanos fe en la cultura del esfuerzo y la revaloración del trabajo, acabando con insensateces como la de la jornada de 35 horas obligatorias, en España presenciamos en los últimos años un permanente desfile de iniciativas orientadas a nivelar hacia abajo, a anteponer el igualitarismo uniformizador a la excelencia y a instalar la cómoda perspectiva de que el Estado omnipresente y protector puede pensar por el ciudadano y decidir por él cada aspecto de su vida, incluyendo al que hace a la educación de sus hijos.

En un mundo globalizado dónde los ganadores y perdedores existen de verdad, un futuro no muy lejano dictaminará cuanto se equivocaban aquellos que apostaron por iluminaciones como la del Instituto Andaluz de la Mujer y sus mentores. Sólo resta esperar.

(Recomiendo a quien tenga 15 minutos ver en la columna de los videos la disertación de Emilio Calatayud -juez de menores de Granada- donde analiza la relación entre menores, escuela y padres. Es realmente imperdible)

~ por Fernando Blanco en Enero 31, 2008.

6 comentarios to “Ganadores y perdedores”

  1. Retro, interesantisimo post, y los videos realmente valen la pena, es mejor que un capo comico este juez!
    Personalmente, sostengo que los lideres naturales existen y no hace falta que sea un juego a evidenciarlo. En todo grupo hay un lider, que puede ser mas o menos prepotente con sus ideas.
    POr otro lado, la utilidad de la competencia es innegable, el afan de superar y superarse. Pero tambien es innegable que el extremo del nordamerica lleva a los jovenes a tener objetivos con fines puramente comerciales, lejos de la serenidad y que apuntan a una continua competitividad, aun cuando el objetivo esta logrado.
    He conocido una cantante, que hizo las payasadas mas grandes para venderse, con el solo objetivo de ser “la mas” reconocida, pero olvidandose de lo mas importante: cantar!

  2. El buenismo y el pobrismo siempre y en todas partes, van de la mano.

  3. Pero, Maria del Carme, el buenismo “cotiza”: en los medios, en los partidos, en la vida social.

    Dicen que Aristóteles decía que en los “juegos” la función principal del que iba primero en la carrera era hacer forzar al segundo a superarlo, y así formar corredores cada vez mejores: ese es el concepto clave de la competencia. Pero los políticos, sobre todo aquellos que creen que saben que es lo mejor para nuestras vidas, no quieren gente con la agresividad y la libertad que da la libre competencia si no corderos que acepten mansos sus dogmas.

  4. Parece que caminamos en llínea recta hacia la uniformidad de la mediocridad, a la globalizaciión mental y de sentimientos, donde el criterio viene impuesto desde fuera y es aceptado con borreguil resignación, donde los valores morales son enlatados y enchufados en el disco duro de las nuevas generaciones como el gusto por las hamburguesas, donde la inteligencia presenta síntomas venideros de enfermedad social y donde la tolerancia no es tal sino sumisión y abulia. Y ahora, con un calor húmedo y chaparrones efímeros, me voy a escuchar un rato a Dolina, alguien que hace sonreir a mis neuronas, quejosas de las diarias ofensas televisivas o conversaciones al pedo.
    Saludos, maestro.

  5. Retro,

    Mientras que mi padre es un macho Alpha, yo me considero un macho Beta, la version supuestamente mejorada y actualizada…

    Porque? Querran imponer un modelo NWO? Donde hay un “genio” que piensa y dirije y el resto de “Pelotudos felices” aceptan sin lugar a preguntarse o criticar nada, no ganadores no perdedores, toda una masa de “grises”, que mierda de mundo el imaginado… IGNORANCIA ES BENDICION?

    Un abrazo desde LAX
    Sarra

  6. [...] catalogar de machista a la Real Academia Española, protestar oficialmente por las croquetas y plantear juegos de niñas con niños por decreto y eliminar la figura del perdedor, todo a costa del [...]

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